Ingredientes:
6 claras de huevo
1 pizca de sal
230 gramos de azúcar refinado
1 cucharadita de vinagre blanco
½ cucharadita de esencia de vainilla
2 cucharaditas de maicena
Preparación.
Lo primero que tienes que hacer para poder preparar la pavlova australiana es precalentar el horno a 200 ºC. Luego, engrasa un molde para repostería y cúbrelo con papel de hornear también engrasado con espray para cocinar.
Ahora que lo tienes todo listo, bate las claras con una pizca de sal hasta que se vean espumosas. De esta forma, empezarás a preparar el merengue casero.
Sin dejar de batir, incorpora el azúcar, el vinagre blanco y la esencia de vainilla de forma gradual. Deberás obtener una mezcla con una consistencia espesa. Una vez integrados los ingredientes, añade poco a poco la harina y sin dejar de mover. Sabrás que la mezcla está lista cuando se formen picos y la masa no caiga al darle la vuelta al recipiente.
Vierte la mezcla de la pavlova en la bandeja de horno forrada con papel de hornear, dándole forma circular y dejando un hueco en el centro para poder rellenarla después. Puedes hacer esto con ayuda de una cuchara o una manga pastelera. Hornéala durante 10 minutos y, pasado el tiempo, baja la temperatura 130 ºC y hornea la tarta pavlova durante una hora.
Pasado el tiempo de horneado, apaga el horno pero no retires la pavlova australiana, deja que se enfríe dentro sin abrirlo. Una vez fría, rellena la tarta con crema batida y fruta fresca como fresas. Como ves, la receta de tarta pavlova es muy sencilla y se presta a una infinidad de variaciones, ya que puedes rellenarla con lo que más te guste.